Bodega Alfredo Roca, una referente de San Rafael

Durante octubre recibimos en San Rafael a otro Argentina Wine Blogger, Diego Migliaro de Mi Lado V. Junto con su esposa Verónica fuimos a visitar esta ya clásica bodega del corazón de Mendoza.

La misma fue creada por Alfredo Roca y ahora sus hijos forman parte de la dirigencia de la empresa.

Se construyó originalmente en 1905 y la estructura principal ha sido mantenida hasta la actualidad con la incorporación y adaptación a las nuevas tecnologías, mantiene la arquitectura original de dos naves, con una tercera que se sumó al mismo estilo

Cuenta con una capacidad 1.500.000 litros repartidos en piletas de cemento y tanques de fibra, ambos recubiertos con epoxi.  Tienen además barricas de roble francés y americano. La producción anual es de 800.000 litros, exportando cerca del 75 %.

Poseen,114 has. de viñedos repartidos entre las Fincas La Perseverancia, Los Amigos  y Santa Herminia. Las dos primeras en el Distrito de Cuadro Nacional y la última en ciudad, todas en San Rafael. Las mismas estás implantadas con malbec, cabernet sauvignon, syrah, merlot, pinot noir, tempranillo, bonarda y sangiovese entre las tintas y chardonnay, chenin, sauvignon blanc y tocai (o sauvignonasse) entre las blancas. Todos los vinos son elaborados con uvas propias.

Fuimos muy bien recibidos y tratados a lo largo de todo el periplo y la degustación. Desde Alejandro Roca, presidente y director técnico enológico y vitícola, pasando por los encargados de turismo quienes nos mostraron las diferentes sectores del establecimiento, hasta José, su enólogo, quien nos enseñó la bodega de espumantes y nos guió en toda la degustación. Tampoco nos podemos olvidar que conocimos a Don Alfredo Roca y a Carolina Roca encargada del área administrativa. Solo faltaba Graciela Roca responsable del sector comercial y que vive en Buenos Aires. No me olvido de Gladys Nuri, la esposa de Don Alfredo y presente en el exquisito rosado que lleva su apellido.

Alejandro ponderó la muy buena calidad de la presente cosecha. Por un lado las heladas redujeron la cantidad vendimiada en un 20 % con respecto a un año normal, pero por el otro produjeron un raleo natural que redundó en mejores cualidades. De todas formas este año se cosechó mucho más que en el 2016.

 

 Yendo en concreto a los vinos, el periplo, junto con José, comenzó como mencioné anteriormente en la bodega de espumantes. La misma está compuesta por tres tanques de acero inoxidable (dos de 12.500 litros  y el otro de 5.000 litros).  Allí, directamente del recipiente, degustamos una primicia aún no fraccionada y en espera de una etiqueta: un exquisito Pinot Noir Brut Nature elaborado con el método charmat largo, es decir con segunda fermentación en tanque y un contacto prolongado con las borras (ya lleva seis meses). Añadido a esto,  los tanques horizontales permiten un mayor contacto del vino con los referidos sedimentos, lo que redunda en un exponente fresco, elegante y delicado en nariz. Con notas a levadura y muy finas burbujas. Si no nos informaran que es charmat… Alcohol 12.5 %

También allí mismo probamos el Dulce Natural. A diferencia del otro espumante, este 100 % chenin, en lugar de partir de un vino base, se parte de un mosto, con una sola fermentación, cortando la misma para mantener una baja graduación alcohólica (7%) y el azúcar residual (70 g.) Fresco, frutal. Con una buena acidez que lo equilibra. Como dijo Diego, “traicionero”. Alejandro acota que evoluciona muy bien en botella, ganando una interesante complejidad.

Luego llegó el turno de continuar la degustación cómodamente sentados en una sala.

José, quien ya lleva siete años en la bodega,  nos explica que para todos los  vinos y muy especialmente en los blancos, para definir el punto de cosecha “no jugamos tanto con el alcohol sino con la acidez. La acidez te resalta la frescura y los aromas. Además al vino le da longevidad. Se va a prolongar más en el tiempo y va a evolucionar menos. Da mayor vivacidad en boca. También lo aplicamos en los tintos. Es raro ver un tinto nuestro que tenga 14 %. ”

Fincas Torrontés 2017. Sutil, más floral que frutal. Equilibrado en boca, sin los típicos dejos amargos de varios representantes de esta variedad. Demuestra que esta cepa puede dar cosas interesantes en esta zona. Alcohol 11,8 %

Dedicación Personal Sauvignon Blanc 2017. Recién fraccionado. En el proceso se deja unos meses en contacto con borras. Delicado, perfil más a frutas blancas y  tropicales que a tintes herbáceos. Muy buena acidez. Alcohol 11,5 %

Dedicación Personal Chardonnay 2016. Fermentado y añejado en barrica. Complejo, una muy buena conjugación de fruta blanca madura y los aportes del roble con notas tostadas y lácticas. Volumen en boca. Para los que gustan de este clásico maridaje, pero ojo, con gran equilibrio.

Nuri 2016. Este rosado impacta desde la presentación y no desentona cuando lo bebemos. Estuche y botella similares a las de un perfume. Color rosa pálido, conocido como piel de cebolla. Como mencioné antes, dedicado a Gladys Nuri, la esposa de Don Alfredo Roca.  Esta primera cosecha está elaborada con malbec y un 5 % de sangiovese. Luego de una maceración muy corta de un par de horas, es fermentado y permanece en contacto con borras por aproximadamente dos meses a fin de que gane en complejidad y volumen, lo consigue. Tiene estructura y cierta carga tánica, suave, pero algo de taninos al fin, lo que lo hace mucho más interesante y si se quiere “gastronómico”. Sin dudas que resalta.

Como dato al margen, Tim Atkins (periodista especializado británico y referente internacional) le otorgó 93 puntos, considerándolo el Mejor Rosado de Argentina de este año. No soy muy amigo de los puntajes, pero en este caso concuerdo. Como dato, la versión 2017 reemplazará al sangiovese por pinot noir.

Reserva de Familia Pinot Noir 2014. Una manifestación del potencial de esta cepa en San Rafael. Fermentado y añejado en barrica por doce meses. Según José “se trata de extender la maceración el mayor tiempo posible para que gane en untuosidad, en volumen, en concentración, en dulzura porque el mismo alcohol es un extractor de componentes. Se debe tener mucho cuidado en definir el punto de madurez para la cosecha de la uva, porque tampoco se quieren extraer taninos verdes y herbáceos, durezas y amargores inapropiados”. Se utilizan barricas nuevas pero de un tostado ligero, para que no sea invasivo. Coincidimos con Diego en su carácter y estructura. Complejo, elegante y sutil. Otro de mis preferidos.

 

Reserva de Familia Malbec 2014. Clásico de la bodega. Se nota claramente su paso por barricas de roble, pero bien integrado con la fruta.

Para el final y ya más en plan charla que degustación formal nos despidieron con el espumante Cuvee Especial Brut Nature (40 % pinot noir, 40 % chardonnay y 20 % chenin). Lo recuerdo exquisito, pero no me pidan más detalles.

Y seguimos hablando del gran presente y potencial de los espumantes de San Rafael y de la predilección de José por el pinot noir: “es una uva muy plástica, la podes elaborar de diferentes maneras y es muy particular. Es un vino de un color pálido, pero tiene una potencia y una elegancia que no todos los tienen. Aparte es un desafío muy grande elaborarlo todos los años y elaborarlo de las diferentes formas que lo hacemos nosotros: base, fincas, reserva”.

Para el final algo que pispié en un tanque, un cartelito de Single Vineyard

”… Por ahí en el futuro tenemos algo con malbec, cabernet sauvignon y syrah.”

Nuevamente muchas gracias a toda la Bodega por la atención, y a Verónica, Diego y Donna por compartir esta hermosa mañana.

 

Antonio Raviña

 

Fuente fotos: Bodega Roca, Diego Migliaro y un servidor.

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