Finca las Payas y sus conejillos de Indias

“Finca las Payas, la afamada bodega del sur mendocino requiere de conejillos de indias para probar sus nuevos cortes. ¡Solo con reserva, malditas ratas de laboratorio!” Esta fue la invitación que algunos nos llegó para ir a la casa/ bodega de Santiago Salgado y ver lo nuevo de lo nuevo de este inquieto personaje, perdón hacedor de vinos.

Allí estuvimos, y mientras calentábamos motores probamos la cosecha 2017 de uno de las pocas etiquetas que repite año a año , el Moscato di Cardinale, en este caso el # 1, vinificado de la forma estándar para los vinos blancos. Se podría decir que esta es la uva fetiche de Santiago, siendo un precursor en su elaboración como varietal de esta cepa criolla. Típico aroma frutal y floral, ataque seco y mínimo dejo amargo característico en boca y una punta de gas carbónico (menor al de otras cosechas) que lo hace más fresco. Santiago comenta que  “antes de embotellar este vino no me interesó realizarle el análisis de azúcar residual, porque en cierta forma estoy deseando que le haya quedado algo de burbujas sin que sea dulce”.

Ahora sí, vamos a los inéditos.

 

Criollaje Cereza 2017, un tinto que es rosado

Continuando con las uvas criollas lanza una nueva línea: Criollaje, que va a abarcar criolla grande, criolla chica, cereza, moscatel rosado, pedro ximenez argentino y las tres torrontés (riojano, mendocino y sanjuanino). Estas cepas tienen un origen europeo pero en el viejo continente no existen: llegaron aquí hace aproximadamente 500 años y en nuestras tierras se adaptaron, mutaron, y probablemente se cruzaron naturalmente (por ej. el torrontés riojano es una cruza de moscatel rosado y la listan prieto, conocida como criolla chica).

Este año presenta la Cereza 2017, vinificada con el hollejo como un tinto, pero por más que haya tenido una fermentación y maceración estándar con la piel su color no va más allá de un rosa intenso muy vivo, seguramente catalogado como rosado por el INV. Salvo error u omisión, esta debe ser el primer vino 100 % de esta cepa, que habitualmente se usa mezclado con otras uvas para los conocidos “tetra”. Aroma fresco, a cerezas y frutillas. En  boca tiene un dejo dulzón que se equilibra con algo de taninos que le dan cierta untuosidad y un leve amargor, demostrando que es un tinto. Alcohol 12,5 %. Para Santiago “ahora hay público para esto. Es para tomarlo tranquilo. Tiene un poco más carga tánica que los rosados comunes. A mí el rosado me gusta con cierta carga tánica, que sirva para comer, que sea más gastronómico. Inclusive este se puede tomar en una temperatura un poco más alta.”  Vale la pena probarlo, su valor aproximado será de $ 210.-

 

Bicho Raro Carignan 2017

Podría formar parte de los exóticos, pero esta nueva gama se denominará Bicho Raro.  Todavía no fue embotellado ni tiene la etiqueta.  En San Rafael existen tres viñedos de esta variedad de origen francés y el de esta partida es de la zona de Las Paredes. Santiago agrega “estoy empezando a vender vinos jóvenes porque me gustan y por una cuestión de espacio”.  Atractivo color con destellos violáceos. Aromas a frutas rojas maduras acompañados con dejos lácticos provenientes de la fermentación maloláctica que está en proceso. Interesante acidez y una leve aguja (gas carbónico) que quitará antes del embotellado definitivo.  Su valor aproximado será de $ 190.-

 

El Milagroso Tónico del Profesor Matamoros – Nueva Fórmula

Santiago afirma: “Voy a presentar lo que va a ser mi pasado.  No voy a ser más vinos con madera”. Sobre la misma base del Tónico que salió en el primer semestre se le agrega un 15 % de syrah barricado del 2016 y un 15 % de cabernet franc sin roble también 2016. Esta es una versión rejuvenecida ya que la base original eran vinos evolucionados del 2009 a 2011 (algunos con paso por roble).  Es un vino más clásico, no para Finca las Payas pero sí para el común de los elaboradores. Tiene un aroma licoroso, fruta madura, pasa, mermelada. En boca es sabroso, con un mínimo brett que no desagrada.

No quiero tener más barricas. Se contaminan mucho. Es dificultoso hacer el seguimiento. El syrah 2016 pasó por barrica y tiene brett. El syrah solo no lo hubiese podido embotellar.  Cuando yo me doy cuenta ya es tarde. Chip no quiero usar, es un engaño a la gente. Me gustaría hacer vinos con barrica, pero es muy difícil mantenerla. Además me gustan los vinos con la menor intervención posible. ”Les estoy mostrando mis dudas, no todas mis certezas.”, Santiago dixit.

 

Anarco Vol. 2

Hace aproximadamente 1,5 años elaboró el Volumen 1 que era un corte de cabernet sauvignon 2011 con bonarda. En propias palabras de Santiago “el vino anduvo bien, tuvo mucho éxito, no así la marca, el título Anarco y la estrella roja de cinco puntas no fue bien recibido…” Este Vol. 2 tiene también un cabernet sauvignon 2011 (66 %) y el resto se lo reparten entre tres cepas cosecha 2016 con 15 meses de barrica por separado cada una: malbec, tempranillo y cabernet sauvignon. Como estuvo correctamente guardado tiene anhídrido todavía inferior al requerido para los vinos orgánicos. “El vino es un ente vivo. La idea es si lo dejas vivir o no. La industria lo tiene bastante acotado (clarificado, filtrado, anhídrido, etc.). Al tener poco anhídrido tienen una evolución distinta. Mis vinos son distintos y lo dicen los que lo prueban.” Este vino, que para amalgamarse descansará por unos seis meses más, es interesante y pese a ser 2011 está muy bien conservado. También subraya que formará parte del pasado, de los vinos con contacto con madera.

 

Malllevado

“Mi vieja siempre me dijo que soy un Malarriado, de ahí salió el nombre del vino que saqué hace dos años, corte de cabernet franc con gamay. Fue uno de los vinos más exitosos de la bodega. Pero yo hago vino por tandas, cuando se acabó no lo vuelvo a repetir. No tengo como volver a repetirlos y no está dentro de mis intereses hacerlo. Eso me trae problemas con las vinotecas: un vino anda bien, lo terminan, me piden más y le digo que no, entonces tienen que volver a remarla con otra etiqueta” 

“No es una línea de vinos, pero le quise buscar un nombre parecido. Sinónimo de malarriado. En castellano mal llevado se escribe separado, pero como soy mal llevado lo escribo todo junto con tres l juntas.” Se trata de un corte compuesto por 66 % de  pinot noir barricado (dos barricas del  2016 y una barrica del 2017), 22 % de chardonnay con algo de moscatel (vinificado en como tinto) y un 12 % de cabernet franc (con maceración carbónica). Santiago se entusiasma con su creación: “Este me gusta a mí. El pinot noir  estaba muy soso. El chardonnay le da lo floral, más acidez, más liviandad. Estaba muy tierra y el chardonnay lo puso a volar”. Innovador y muy buen exponente de Finca Las Payas. Color de baja intensidad, pero tinto al fin. En nariz prevalece el chardonnay. En boca es fresco, con un toque tánico que lo equilibra. Coincidiendo con Santiago, es el que más me gustó de la noche.

Problemas de gas carbónico en sus vinos?

La charla siguió sobre la enología en general, sobre la mayor apertura de los consumidores que le posibilita a proyectos como este seguir creciendo, sobre la madera, sobre lo bien y distinto que se da el cabernet sauvignon de San Rafael, sobre el potencial del pinot Noir por estas tierras, sobre la ancellotta (otra de las uvas amadas por Santiago). Y todo esto acompañado por una botella de cabernet sauvignon 2008 elaborado oportunamente, fruta negra madura y muy vivo, inquieto como Santiago.

Antonio Raviña

 

Cabe aclarar que todas las etiquetas mostradas de los nuevos vinos son prototipos, no siendo las definitivas.Las mismas me las apropie de su cuenta de facebook.

Aquí otras notas mías sobre Santiago y Finca Las Payas

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