Tormentas inusitadas en el Oasis Sur

El Oasis Sur se caracteriza por muchas bondades, pero como todo en la vida, con ciertas debilidades o riesgos (“males” me parecía demasiado trágico). Las tormentas, sobre todo las que traen granizos, son algo a lo que los habitantes de esta región están acostumbrados.

Pero todo tiene su grado, y esta vez la madre tierra dio un octavo más de rosca. El jueves 16 de diciembre  del año que nos dejó, en San Rafael se desató  un fenómeno  que duró 40 minutos, con ráfagas de viento de  hasta 130 km. por hora. Cayeron 17 milímetros de agua, que son parte de 99,3 que precipitaron sólo en los 18 primeros días del mencionado mes. En menos de 20 días cayó la misma  cantidad que en los 11 meses anteriores (101 milímetros).

Lo más lamentable fue la muerte de cuatro personas: tres por la rápida crecida del río Atuel que los sorprendió en sus orillas y una por un desprendimiento de rocas en el Valle Grande.

La tormenta dejó 1500  viviendas perjudicadas y a 30.000 afectados de algún u otro modo (casi trescientas personas evacuadas, cerca de 30.000 usuarios sin luz  y otro tanto sin agua potable). En la ciudad se relevaron al menos mil árboles caídos y un número importante de cables y postes derribados por las ramas.

También han sido cuantiosas las pérdidas en la zona de Valle Grande, donde campings y complejos de cabañas sufrieron inundaciones y deterioros de materiales.

En cuanto a los daños a la producción, se estima que al menos 2.700 hectáreas fueron afectadas por la tormenta, de las cuales unas 1.600 corresponden a frutales, más de 800 de vid y unas 140 de hortalizas. A pesar de que casi la totalidad del departamento fue alcanzado por la tormenta, se registró con mayor intensidad en los distritos de Monte Comán, Salto Las Rosas, Cañada Seca y Goudge. A pesar de que muchas zonas contaban con malla antigranizo, el perjuicio fue inevitable por la intensidad del viento.

Como era de esperar, las primeras acciones solidarias no tardaron en manifestarse y tuvieron como destinatarios aquellas personas que no poseían sus necesidades básicas satisfechas: ropa, alimentos, agua mineral , etc..

Con respecto a lo estrictamente productivo, las autoridades provinciales y municipales, como medida de urgencia entregaron subsidios para la compra de gas oil y  sulfato de cobre para la cura de las plantas afectadas y así evitar plagas posteriores.

Las medidas siguientes serán la verificación de los daños producidos para activar la protección contemplada en el seguro agrícola y al diseño junto a los productores de un plan de reparación productiva, similar a los que se están llevando a cabo en General Alvear, afectada meses atrás por contingencias climáticas parecidas.

“Las celdas de tormentas al entrar en las zonas cultivadas tenían un ancho de ocho kilómetros, y produjo daños de consideración por la conjunción de tres fenómenos: lluvia muy abundante, granizo y vientos que en algunos parajes alcanzaron los 130 km. por hora en el núcleo de la tormenta y entre 70 y 90 km. por hora en los flancos. En este contexto los fuertes vientos dañaron en forma importante la corteza de las plantas, originando deterioros en la estructura física de las mismas”, sintetizó Raúl Besa, titular de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas.

Ya casi había terminado esta nota, cuando me enteré que dos fuertes tormentas más desatadas en los primeros días de este año, esta vez en General Alvear, provocaron la caída de numerosos árboles en el casco céntrico y cuantiosas pérdidas en la producción frutícola (principalmente ciruela).

Como siempre, luego de estos acontecimientos comienzas las recriminaciones sobre imprevisión, falta de Programas y Políticas de todo tipo (vivienda, turismo, producción, etc.). El tiempo dirá si las medidas que se tomen a partir de este fenómeno (tanto las paliativas de corto plazo, como las de mediano  y largo plazo) serán suficientes. Esperemos …

Antonio Raviña

Fuentes: Diario Los Andes- Diario de San Rafael – Argentinewines.com – Mendoza Económico- MDZol

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *