Algodon Wine Estates – Un lugar para disfrutar

algodonwineestates2Mayo en San Rafael. De repente, los primeros fríos. Días lluviosos después de un largo tiempo. Mi ansiada vuelta a este bello lugar se demoraba y tenía que regresar a Buenos Aires. Ya había decidido ir con mal tiempo si hacía falta, pero por suerte el rey sol asomó.

Lo que había sido Viñas del Golf, desde hace pocos años se transformó en este original emprendimiento. Lo conocí el año pasado, en una noche primaveral. Pero dada la hora solo pude cenar, y por cierto muy bien, a la luz de la luna. Habían quedado pendientes varias visitas: los viñedos, la bodega, el alojamiento y por supuesto volver a saborear sus platos.

Cuadro Benegas, 17 km. de la Ciudad de San Rafael, por la misma ruta que lleva a Las Leñas. Más de 800 hectáreas ubicadas al pie de la Sierra Pintada. El complejo comprende 300 exclusivos lotes para el desarrollo residencial, 120 ha. de viñedos, añejos olivares y nogales, lagunas y acequias. En este novedoso proyecto los propietarios de los lotes podrán poseer sus propios viñedos, producir sus propios vinos y etiquetarlos. Además cuenta con un lodge de un elegante estilo rural, distribuido en dos antiguas posadas originarias de la finca, emplazadas frente a los viñedos y a pocos metros del restaurant.

Recientemente, la ya existente cancha de golf  ideada por Ricardo Jurado Jr. fue ampliada de 9 a 18 hoyos, con un diseño no invasivo que permite que la cancha refleje una armonía con la belleza natural de los alrededores.

Tranquilidad, disfrute, excelente atención, esto es lo que uno siente en este lugar.

Llegamos alrededor de de las 12.30 hs. y según la información previa que manejábamos debíamos esperar hasta las 15.00 hs. para conocer la bodega. Cuando arribamos al Restaurant, ante nuestra grata sorpresa nos ofrecieron muy amablemente elegir nuestros platos y mientras los preparaban realizar la visita.

A partir de allí fuimos muy amablemente guiados por Paula Bagnato, Sommelier y responsable de las actividades enoturísticas. Paula tiene el título de enóloga y sommelier. Transmite sus conocimientos en forma didáctica, trasuntando amor por lo que realiza y un gran respeto por los hacedores de vinos.

La Bodega, construida en el año 2002, se encuentra en el corazón de la finca. La misma posee tres secciones: un laboratorio, una sala de degustación y una cava subterránea de pequeñas dimensiones donde se almacenan las barricas de roble. Se encuentra en crecimiento, fue concebida para elaborar vinos de alta gama y cuenta con tecnología de última generación. Desde el año 2007 el enólogo a cargo es Mauro Nosenzo, quién previamente se había desempeñado, con mucho éxito, durante doce años en la bodega Alfredo Roca.

Luego del recorrido técnico pasamos a la cómoda sala de degustación, desde donde pueden verse los viñedos y la cancha de golf, con la Sierra Pintada como telón de fondo. Allí degustamos el Algodon Cabernet Sauvignon- Syrah 2004. Lamentablemente, el inesperado frío reinante hizo que el vino estuviera unos grados debajo de lo ideal, por lo que le costaba abrirse, y dado nuestra ansiedad por ir a almorzar, no nos detuvimos en atemperarlo. Nos despedimos de Paula y …

… Raudamente nos dirigimos al restaurant. El mismo se encuentra ubicado en el clubhouse, rodeado por antiguos olivos y por el driving range. Fue edificado con maderas y piedras típicas de la región y posee una estufa a leña ubicada en el centro. Bajo las órdenes del Chef Ejecutivo Gastón Langlois, la cocina de este restaurant tiene la exquisita particularidad de preparar todos los platos en forma tradicional, en horno de barro o en el asador, utilizando muchos ingredientes provenientes de sus propios cultivos.

Si bien no me gusta ser concluyente, creo que sin lugar a dudas, éste es hoy en día el mejor restaurant de San Rafael. Cabe destacar que el establecimiento fue honrado por la Red Global Great Wine Capitals con el Premio Nacional 2008 por el Mejor Restaurant Asociado con el Turismo Vitivinícola.

Como entrada compartimos un exquisito Dúo de Campo ($ 38.-): mollejas y hongos salteados con hojas verdes y salsa de frutilla.

Los platos principales, ambos abundantes y cocinados al horno de barro, estuvieron deliciosos. Del Diamante y Atuel ($ 38.-): trucha con verduras salteadas y De la Cuesta ($40.-): cazuela de chivo al malbec con semillas de quinoa.

La carta de vinos no solamente se centra en los vinos de realización propia, sino que también le da al comensal la posibilidad de probar productos de otras bodegas del sur de Mendoza.

Si bien había pescado de por medio, tomamos tres copas de vino tinto. Quisiera recalcar que la degustación de los mismos no fue realizada con el grado de detalle que acostumbro, pero sabrán entender los motivos. En primer lugar solicitamos el Algodon Malbec ($12.- la copa), correctamente realizado pero que no sobresale. Continuamos con un Algodon Cabernet Sauvignon 2004 ($12.- la copa), muy elegante, de nariz frutada y ahumada, cuerpo medio, taninos maduros y equilibrado, que maridaba perfectamente con el chivo. Para finalizar elegimos el Algodon Premier Cru (40 % cabernet sauvignon – 40 % syrah – 20 % malbec; 18 meses en barricas de roble francés; $ 14.- la copa), de expresiva y compleja nariz, armónico, con posibilidad de guarda pero con un muy buen presente, que también acompañaba muy bien la referida cazuela.

Dada nuestra saciedad, no pedimos postre. No quiero olvidarme de recalcar el esmerado servicio durante todo el almuerzo.

Como verán, bello y apacible lugar, excelente atención, exquisitos platos y muy buenos vinos. Una experiencia para volver a disfrutar.

Antonio Raviña

Para más información: http://www.algodonwineestates.com

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